Nuevamente en la seguridad del hogar (

).
Después de unas excelentes vacaciones disfrutando las maravillas del sur argentino, de la pcia. de Río Negro para ser más preciso, me encuentro nuevamente en la ciudad capital. El aire puro y las aguas de deshielo me limpiaron por dentro y la vida a la intemperie, la sana caminata, devolvió a mi ser años de vida perdidos por la autodestrucción (una de esas cosas tí

icas de la juventud, que al crecer aumentan para transformarse en cáncer de pulmón, hígado o algo por el estilo).
El desahogo fue más que suficiente y ahora he tomado algunos hábitos sanos que me sientan bien. La sonrisa se deforma mientras hago la mímica de alguna canción que suena en mis oídos y mis pies casi flotan por encima de las sucias baldosas, y las pocas miradas a las que le presto atención resultan cansadas o acompañan cierta risita tímida.
Y para tratar de mantener el buen humor, los viajes fugaces a la costa argentina me proporcionarán esa dosis de relax, como un tratamiento médico que dura semanas.
("¿Quién puede descansar en enero en la costa argentina?", se pregunta alguien con suficiente frente para pensarlo. La respuesta es clara cuando se encuentra a un cristiano cansado del asfalto, que puede viajar allí y no preocuparse por gastos, alojamiento ni quehaceres, que puede despertarse para ver el amanecer y volver a la playa cuando el sol se pone y la gente comienza su exilio hacia las paredes que los encierran; y reencontrarse allí con amigos de la juventud, de esos que no se ven todos los días, pero que son gente que uno lleva dentro.)
Lentamente volverá mi participación a DA. Cual bibliotecario analicé las muchas deviations que se acumularon en mi watchlist, y siguiendo un práctico sistema me encargué de verlas (casi todas). Ahorré palabras en comentarios para economizar tiempo, pero aquellos que hayan hecho updates sepan que los he visto (y quizás faveado alguno). Aquí mismo quiero dar gracias por los muchos

s que recibí en mi ausencia y prometo responder los comentarios que se han acumulado.
Con respecto a las imágenes de los increíblemente hermosos lugares del sur (nótese que la hermosura proviene del lugar y no de las fotos), aparecerán de a poco en mi galería, aprovechando tiempos muertos para ver y editar. Trataré además que el orden de las imágenes se corresponda con el de mis caminatas, pero quien sabe.
A los lectores, a los "veedores", a los detallistas y a los simplistas; a quienes hayan dejado que estas palabras trasciendan las barreras de los ojos (esas joyas que se nombran como ventanas del alma pero conducen a muchos lados más) y se fundan en los circuitos eléctricos del conocimiento y la imaginación, les dejo un saludo y una reverencia en pos de agradecimiento.
Y a continuación un clásico que recomiendo, y que debería reconsiderar pues creo que hay más galerías que merecen una mención, aunque sea en este pequeño espacio de escasos visitantes.
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